A X, porque mi poesía siempre
será un intento por retratarte.
Porque en ese espacio
después de lo real,
los reinos no están cerrados.
Quiero que mi cuerpo sea breve
aunque no palpite
tras los designios de esta mente
en rebelión
enclaustrada en el quizá
y
este tiempo verbal
que
ya no es infinitivo.
Mar de madera,
lágrima cansada
tu horizonte
vaivenes que operan en silencio
página no compartida
desde la otra orilla
canto pasajero
apresura la partida
La luna,
una nostalgia
el sueño rojo de una palabra universal
el breve paso en silencio hacia el pasado
tu nombre enclaustrado en los hilos
de este retrato.
Serpentear entre sus lados,
humedecerlos con tu lengua de sapo
transformarte
dando azotes
te ha elegido
y mientras te duele,
disfrutas
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